Un estudio de la UJA asegura que “si alguien es mujer tiene una probabilidad mayor de pertenecer a una organización animalista que si es hombre”

[Comunicado]  26/09/2016


Según el estudio “¿Son las mujeres más sensibles a los derechos de los animales?”,  de la Universidad de Jaén, “alguien que es mujer tiene una probabilidad 3-4 veces mayor de ser voluntaria/o de una ONG animalista que si es hombre”. El trabajo, publicado por la revista Isegoría, ha sido realizado por Francisco Garrido, miembro fundador de la ‘Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales’ (APDDA), junto con Isabel Balza.


Los datos para el análisis se han obtenido a través de la APDDA, a fin de indagar sobre la presencia de las mujeres en los movimientos de derechos de los animales en el estado español y del posible “vínculo que conecta la sensibilidad feminista con la sensibilidad animalista”, afirman los autores del trabajo.

El 77,68% de los voluntarios de las ONG’s españolas animalistas y/o proteccionistas consultadas son mujeres y sólo el 21,77% son hombres. Analizando estos datos sobre la presencia de mujeres, dentro del Estado español, en el movimiento animalista de protección de derechos y del bienestar animal, se corrobora la “presencia muy mayoritaria de mujeres en las asociaciones, plataformas, iniciativas y movimientos de defensa de los derechos de los animales”, lo cual podría explicarse, según el estudio, porque las mujeres, desde finales del siglo XIX,  “vieron con claridad que defender los derechos de un colectivo oprimido, como era el de las mujeres, conllevaba la necesidad de ampliar la reivindicación de esos derechos a los otros dominados como los animales, los esclavos y los niños”. “La opresión de los otros excluidos –animales no humanos, esclavos y niños-, va a ser una marca que distinga al movimiento feminista”, indica.

Estos datos concordarían con “el – menor - interés que presentan, en especial las mujeres más jóvenes, hacia las corridas de toros”, según datos de ‘Investiga’ (2008). Pero los investigadores defienden que “no se trata de una hipótesis que defienda el esencialismo de los comportamientos de los hombres y de las mujeres. Lo que defendemos es que culturalmente son las mujeres en su mayoría las que han desarrollado la empatía hacia los animales no humanos”.

Para Garrido y Balza, “el animalismo es la forma más poderosa de movilización de sentimientos morales de fraternidad con la naturaleza”.