El Gobierno admite que desconoce el número de lobos muertos por la acción humana, pero sí controla datos sobre ataques al ganado

[Comunicado]  08/05/2017

El Ejecutivo se escuda en que las Administraciones autonómicas “no tienen obligación de remitir esos datos a la Administración General del Estado”, pero tiene información detallada sobre los daños del lobo a la ganadería extensiva.

Ante el actual y controvertido debate social sobre la protección del lobo ibérico y la solicitud de las organizaciones medioambientalistas y animalistas de defender esta especie, el Gobierno ha confesado, en respuesta escrita al senador Carles Mulet de la ‘Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA), que no dispone de información sobre el número de lobos muertos por la acción humana, escudándose en que las Administraciones autonómicas son las autoridades competentes en la gestión del lobo, y “no tienen obligación de remitir esos datos a la Administración General del Estado”. Mulet denunciaba, en el texto remitido, una “nueva y macabra imagen de un lobo colgado de unas de las barras de señalización, en la subida al Puerto de San Lorenzo” (Asturias).

Para APDDA, la respuesta confirma el abandono del Gobierno de la perspectiva medioambiental de esta problemática, dado que éste sí parece disponer de datos pormenorizados sobre el lobo ibérico, desde el punto de vista de los afectados por los ataques a la ganadería. En 2012, en respuesta escrita a la exdiputada de APDDA, Laia Ortiz, el mismo Ejecutivo explicaba que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) “lleva a cabo la coordinación de las Comunidades Autónomas en términos generales y particularmente en el seno del ‘Grupo de Trabajo del Lobo’, grupo técnico dependiente del Comité de Flora y Fauna”, para “desarrollar actuaciones de prevención de daños de lobo en la ganadería extensiva” y para la creación de “censos nacionales” de manadas. En referencia al primer objetivo, los datos disponibles son detallados, a fin de dotar económicamente los daños generados por el lobo - 261.565€ hasta 2014, se indicaba -. Sin embargo, el MAGRAMA parece que nunca ha considerado relevante solicitar datos en el ‘Grupo de Trabajo del Lobo’, respecto a las muertes violentas de lobos por la acción humana, - denunciadas por entidades ambientalistas y medios de comunicación -, a fin de ampliar su información sobre censos para la preservación de la especie - su segundo objetivo -. Para esta asociación, es preocupante que el Gobierno no se interese en solicitar estos datos a las Autonomías, para poder tener una perspectiva y, por tanto, una opinión propia, sobre las necesidades de protección del lobo ibérico. Ello es contradictorio con lo que el MAGRAMA indica en su propia web, cuando asegura que “El lobo es una especie señera de nuestra fauna silvestre y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente considera una prioridad su conservación”.

La respuesta aparece justo cuando APDDA ha celebrado el acto ‘La protección del lobo en España’, en el Congreso de los Diputados, el pasado 26 de abril. En dicho encuentro, Luís Miguel Domínguez, divulgador ambiental y presidente de ‘Lobo Marley’, Fernando Palacios, investigador del CSIC y especialista en las poblaciones de lobos, y Juantxo López de Uralde, diputado ambientalista de APDDA, expusieron la grave situación de esa especie, en la actualidad. 

APDDA